Cómo superar las frustraciones en la pareja

Las discusiones en pareja, como la mayoría de conflictos, vienen provocadas por una diferencia de opiniones.

A menudo podemos frustrarnos porque la otra persona no opina igual que nosotros. O puede que la frustración se produzca por querer que la relación sea de una forma que no está siendo.

Estas respuestas desembocan en intensas emociones de enfado que, de forma continuada, son la lacra de la pareja. Aprende a controlar tu frustración y a mejorar tu relación.

Cómo tolerar la frustración en pareja

Para empezar, hay que conocer bien este concepto.

En Psicología hablamos de baja tolerancia a la frustración cuando una persona desarrolla respuestas de enfado, ira y descontento ante situaciones que escapan de su control y no se resuelven del modo en que desea.

Cuando algo no sale bien o como se esperaba, la persona se frustra y se irrita enormemente, desencadenando posibles conflictos mayores.

Estas respuestas pueden haberse aprendido en la infancia. A menudo estas personas han sido niños a quienes se les ha consentido todo y que nunca han tenido problemas para conseguir lo que querían.

Además, cuando aparecía un problema, muchas veces se lo solucionaban sus padres u otras personas, con lo que no tenían que lidiar con los conflictos.

De este modo, han aprendido que lo normal es que se cumplan las cosas que desean, y que es intolerable que esto no ocurra.

¿Te frustras fácilmente?

Párate un momento para responder a esta pregunta. Recuerda la última discusión con tu pareja. Si lo piensas, quizá haya sido por algún tema que ahora te parezca poco importante.

Lo que ocurre es que, en ese momento, no puedes soportar la rabia y te surge el enfado.

Además de enfadarte por cualquier cosa, es posible que también reconozcas ese sentimiento de desear que tu pareja haga algo o se comporte de una forma concreta, y te frustres por no conseguirlo.

Ésta es una dinámica muy negativa que hay que cortar de raíz.

¿Qué puedes hacer con tu pareja?

Lo primero es reconocer todas esas situaciones en las que saltas con demasiada facilidad. No descargues tu frustración en tu pareja.

Muchas personas creen que esta descarga es beneficiosa, porque libera tensiones… Pero todo lo contrario: simplemente genera estrés a tu cuerpo, y la comunicación y estabilidad de la pareja se ven tambaleadas.

El principio de la frustración reside en el exceso de estrés y la convicción de que todo debe salir según lo planeado.

Esto se puede solucionar aumentando tus momentos de relax. Sal a pasear, a caminar, date un baño…; básicamente, relájate. Y trabaja la paciencia.

Es obvio que las cosas no siempre van a ser como deseas; esto es algo que debes empezar a aprender desde ya.

Tu relación será menos tensa si ambos están en un ambiente más relajado.

Fuente: El portal del hombre

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