Empoderamiento femenino con «p» de persona

empoderamiento

Demasiadas mujeres se lo han creído y lo han interiorizado. Por consiguiente, buscan el empoderamineto fuera y se han vuelto en contra de los hombres y de las mujeres que no profesan su religión vengadora.

Nadie nos quita el verdadero poder, porque ése viene de serie con el alma. Todos tenemos un poder que deriva de la valía innata: todos los seres humanos somos valiosos; otra cosa es que nos lo creamos.

Empoderamiento femenino con “p” de persona

No existe más techo de cristal que la mediocridad, y ésta no es patrimonio ni de hombres ni de mujeres, sólo de personas que salen a perder a la vida, a no ganar o a perder directamente.

Si creemos que no valemos lo suficiente, si damos por válidas las consignas desalentadoras de singularidad, estaremos saliendo a perder o a no perder, pero desde luego no despertaremos en nosotras el empoderamiento que ansiamos tener.

Poder se escribe con “m” de mujer cuando la mujer no permite que la traten como a una princesita, como a una tonta, como a una lerda, como a una incapacitada, como a una necesitada o como a una pedigüeña… Y, en lugar de eso, asume la responsabilidad de dirigir su vida haciendo, pensando, diciendo lo que considera conveniente o le hace feliz, y relacionándose con quien la respeta y honra el ser tan maravilloso que es.

¿Es esto solo válido para mujeres? Obviamente que no. Lo es para todo ser humano, independientemente de su género.

La mujer no ha de reivindicar la igualdad

En lugar de ello ha de convertirse en su propia igual, esto es, en la lideresa de su vida. No se trata de pedir, sino de ser.

Asimismo, debe dejar de competir contra otras mujeres y de fingir que siempre se trata de un juego donde hay ganadoras y perdedoras, o de un juego donde el premio es un hombre.

La diversidad está servida, pues el género no conlleva capacidad ni característica alguna: eso es patrimonio del alma-psique.

Características de las mujeres más poderosas y su empoderamiento

Las mujeres más poderosas son aquellas que basan su poder en su identidad como seres humanos más allá de su género. Por consiguiente, sacan a pasear sus dones y genialidades, quedan bien sólo con ellas mismas y no necesitan quedar por encima de nadie ni pisotear o desmerecer a otras mujeres u hombres.

Las mujeres más poderosas no echan las culpas de nada a nadie, asumiendo las responsabilidades sobre sus errores (resultados no deseados), y no permiten que nadie les empañe ni les robe sus triunfos.

Las mujeres más poderosas son aquellas que no compiten con nadie, ni siquiera contra sí mismas.

El poder no se tiene porque se mande a otros, ni por tener más dinero o más fama. El verdadero empoderamiento hunde sus raíces en el alma, pues es de naturaleza espiritual o divina.

Por eso, una mujer que cree en ella, se ama, se acepta tal cual es y sabe sacar provecho a sus cualidades, es poderosa y posee una fuente inagotable de empoderamiento.

Sé el primero en comentar en «Empoderamiento femenino con «p» de persona»

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*