“Unidos en el amor y el dolor” así velan a los matrimonios fallecidos en el accidente aéreo en Cuba

Unidos “en el amor y el dolor”, los religiosos cubanos afrontan el vacío que dejan los diez matrimonios pastorales fallecidos en el desastre aéreo del viernes pasado, una pérdida “irreparable” para la comunidad evangélica de Holguín (este), la provincia más afectada por el siniestro.

“Este ha sido un momento difícil, porque los veinte hermanos regresaban a casa de un retiro de matrimonios donde participaban 72 parejas”, explicó Héctor Rafael Ortiz, reverendo de la Iglesia del Nazareno, a la que pertenecían los fallecidos.

El resto de los participantes en el retiro está todavía “muy afectado” porque lo que pretendía ser una celebración se convirtió en una pesadilla al ocurrir una de las peores catástrofes aéreas en la historia del país caribeño.

Los matrimonios fueron a un retiro espiritual

Tras el trágico accidente en el que murieron 111 de las 113 personas a bordo del vuelo DMJ972 de Cubana de Aviación -100 de ellos cubanos-, la comunidad de Holguín ha quedado “devastada” debido a que “ha llevado la peor parte” en el siniestro, donde murieron 67 de sus hijos, insistió Ortiz.

“Todos nos han dejado un vacío bien grande, un dolor inmenso. Eran personas bien allegadas, no solamente queridas en la iglesia, sino en la comunidad. Nos han dejado a 10 niños huérfanos, de los cuales ahora nos hacemos cargo tanto la Iglesia como el Gobierno de la isla”, aseguró.

En Holguín todos se unieron para velar a los matrimonios pastorales

Los evangelistas, líderes en sus congregaciones y personas “de tremenda talla moral”, son despedidos en velatorios masivos, realizados en Holguín a medida que sus cuerpos son identificados en La Habana y devueltos en urnas a su tierra natal.

En cada velatorio y sepelio no faltan las fotografías de los fallecidos, y en muchos casos también sus retratos de boda.

El funeral este miércoles de la ingeniera María Salomé Sánchez y su esposo Manuel David Aguilar arrancó lágrimas a las decenas de personas que los acompañaron a su lugar de descanso final, en el cementerio de la ciudad de Holguín, donde Sánchez dirigió importantes obras de construcción civil.

Unidos en el amor y el dolor

Protegidos del despiadado sol caribeño bajo paraguas, allegados, vecinos, y miembros de la iglesia arroparon al hijo adolescente de la pareja, abrazado a la urna con las cenizas de su madre.

La decena de menores que han quedado huérfanos por la muerte de los diez matrimonios se ha convertido en “una de las prioridades ahora para todos”, destacó Ortiz.

Los niños y adolescentes están atendidos por un equipo de psicólogos y especialistas, unos en sus propios hogares y otros en casa de hermanos de fe de sus padres fallecidos, porque en algunos de los casos a estos pequeños no les queda otra familia carnal.

El reverendo agradeció el apoyo de Holguín, que “no ha mirado religión, no ha mirado nada y se ha volcado a las calles”, colocando pequeños memoriales en las puertas de los templos, ahora sin pastor.

Fuente: el Periódico.com

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