Cómo dejar de roncar y cuándo consultar al médico

roncar

Intentar dormir con una persona que ronca es suficiente para agotar la paciencia de cualquiera. No obstante, el roncar incesante podría ser síntoma de un problema de salud considerablemente mayor que las molestias que le ocasionas a tu pareja.

Roncamos por diversos motivos. Puede que simplemente tengas un constipado, o seas víctima del polen que abunda en el aire en primavera. Así, el alcohol también provoca que ronquemos, e incluso un aumento de peso o la postura en la que dormimos tiene mucho que ver. También existen aquellos que son propensos a roncar por naturaleza, ya que la causa también puede estar en la estructura de nuestro tracto respiratorio.

Propensos a roncar por naturaleza

No obstante, los ronquidos también pueden ser síntoma de una enfermedad conocida como apnea del sueño. Básicamente, consiste en que la respiración se interrumpe impidiendo que el oxígeno fluya para llegar al cuerpo y al cerebro, y el ronquido es lo que vuelve a activarla. A corto plazo provoca que no descansemos bien, pero a la larga también incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y puede provocar diabetes o un aumento de la tensión arterial.

Cómo dejar de roncar

Antes de alarmarte por tus incesantes ronquidos, puedes probar algunos trucos para dejar de roncar.

En primer lugar, si crees que puede tratarse de un problema de la congestión prueba a comprarte tiras nasales o algún spray.

Si este no es el problema, empieza a fijarte en la postura en la que duermes. Si sueles estar bocarriba es posible que esa sea la causa. Para solventarlo intenta dormir en una posición más elevada apoyándote en almohadas. Otra solución es procurar dormir de lado; un truco eficaz – pero algo incómodo – es enganchar una pelota de tenis a la parte atrás de tu camiseta para que no puedas tumbarte bocarriba.

Aumento de peso o beber alcohol aumentan tus ronquidos

Como hemos mencionado antes, el alcohol o un aumento de peso también puede ser la causa de tus ronquidos. Pregúntate si este puede ser tu caso e intenta hacer ejercicio o cuidar tu alimentación para perder peso, así como reducir la ingesta de alcohol – especialmente poco antes de irte a la cama.

Si aún así sigues roncando y manteniendo en velo a tu pareja es aconsejable que consultes a un médico para comprobar si padeces de apnea del sueño. Puede que en tu caso la solución sea ponerte un aparato dental para que fluya mejor el aire. No obstante, en muchos casos los pacientes tienen que dormir con un dispositivo de presión positiva continua en las vías respiratorias, conocida como CPAP.

Fuente: Business Insider

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*