Dos cisnes machos defienden a su “hijo adoptivo” ¡No vas a creer lo que adoptaron!

Dos cisnes machos, que formaron una inseparable pareja en un lago de Austria, tuvieron que sacarlos de su hogar después de protagonizar ataques violentos a humanos, defendiendo de intrusos el nido de su pequeño hijo adoptado. Para quienes piensan que los lazos de sangre son los más fuertes en una familia, hoy llega otra lección de amor desde el mundo animal.

La historia es tremendamente tierna, incluso después de saber que este pequeño polluelo era en realidad un vaso de plástico, algo que no parecía mermar el cariño de los entregados padres, que atacan de una manera verdaderamente peligrosa, casi mortal, a cualquiera que se acerque.

Dos cisnes machos defienden a su “hijo adoptivo”

Ya el verano pasado, esta pareja se había acercado a personas y barcos mostrando gestos agresivos, pero este año los ataques “alcanzaron una nueva dimensión”, según contó a Kleine Zeitung el alcalde de Grundlsee, Franz Steinegger, del estado austriaco de Estiria: “Se han arrojado sobre los nadadores, tratando de sumergirlos”.

Si bien nadie resultó ahogado, numerosos bañistas y personas que simplemente paseaban junto al lago sufrieron ataques, y algunos de ellos fueron graves, incluso con hospitalización de varios nadadores, uno de los cuales recibió una profunda herida en la cabeza.

Cisnes enamorados: hijo imaginario

El desenlace parecía tener un único final fatal para estos cisnes enamorados, pero como en toda buena historia, aquí también hay héroes: el experto en vida silvestre animal Alexander Groder, quien dirige un santuario de vida silvestre especializado en situaciones difíciles de rescate de animales, llevó a los cisnes a un estanque especial sin límites en el estado de Tirol, en el oeste de Austria.

Las circunstancias exactas de la relación de la pareja, son inciertas, como ocurre con muchos casos de homosexualidad animal. Lo que tampoco está cllaro aún es si suchurumbel adoptado acabará haciendo el viaje con sus amorosos padres.

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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